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14 de Noviembre, y… ¿Dónde están las buenas noticias?

Vivo con diabetes tipo desde hace 17 años, desde pequeña mis papas me enseñaron a amar la vida, sin hacer ninguna diferencia por tener diabetes. Mi vida ha estado realmente llena de dichas, sin importar la diabetes. Creo que el apoyo de mi familia fue un punto clave, y también que tenían los recursos necesarios para llevarme con médicos especialistas, y pagar tratamientos de mejor calidad.

Ese fue mi caso, pero ¿todas las personas con diabetes tienen la misma historia que yo? No. Y lo escribo con mucho dolor, y enojo también.

Hoy es 14 de noviembre, día mundial de la Diabetes. Y es un día que realmente me gusta, me encanta ver el azul representativo de la diabetes por todos lados, y ver que hay muchos como yo, que no estamos solos, que hemos luchado y vivimos bien.

Pero esa es solo una cara de la moneda, y eso es lo que me entristece en esta fecha, ver los casos de todos los que llegaron a las complicaciones, de todos los casos que hay nuevos de diabetes tipo 2, de todas las personas que mueren cada 6 segundos por diabetes, por todos aquellos que no tienen dinero para tener tratamientos de calidad, por todos aquellos que no saben nada de diabetes, y qué solo se pueden conformar con lo que se da en los centros de salud públicos.

Estoy cansada de ver esto. Y cada año en vez de mejorar las cosas, se ponen peor,  cada vez te restringen más el tratamiento y el acceso a medicamentos o insulinas de calidad, el precio sube constantemente, o miles de empresarios intentan hacer negocios por esta enfermedad. De verdad me enoja.

Quiero seguir celebrando este día, vestida de azul y con mi círculo azul; y además sentirme orgullosa de este día. Quiero ver más educación en diabetes, quiero ver que muchas personas tienen acceso a tratamientos de calidad, que cuentan con insulinas, con medicamentos, con tiras reactivas. Y sobre todo, que se cambie la percepción tan “negativa” de “terror” y de “lástima” hacia la diabetes.

Es increíble que en días como en este, en los noticieros tenga que escuchar: “para prevenir este terrible padecimiento” y sin hacer diferencias entre diabetes tipo 1 y 2. Hablar sin estar informados, eso sí que es de terror.

Hoy sólo celebro que no estamos solos, que somos muchos, y que juntos podemos hacer cambios que valgan la pena. Celebro por aquellos que han decidido informarse y educarse en diabetes, celebro por todos aquellos profesionales de la salud que se empiezan a unir para mejorar la vida de quienes vivimos con diabetes, celebro a quienes cada vez tienen más empatía y nos llaman “personas con diabetes”, celebro por todos aquellos que alzamos la voz y que no tenemos miedo de luchar por nuestros derechos.

¿Dónde te vas a quedar tú, sólo vestido de azul o harás algo para realmente cambiar la diabetes?

Escritos de #diabetesLA:

Carolina Zarate: http://blogdiabeticotipo1.blogspot.com.co/2015/11/menos-simbologia-y-mas-accion-en-el-dia.html

Tanya: http://sugarfreekidspr.org/que-celebramos-el-dia-mundial-de-la-diabetes-wdd/

Melissa: https://conextradeazucar.wordpress.com/2015/11/14/dia-mundial-de-la-diabetes-tenemos-algo-que-celebrar/

Mila: http://jaime-dulceguerrero.com/el-dia-mundial-de-la-diabetes-que-no-conmemorare-mi-carta-a-la-fid/

Mariana Gómez: http://www.dulcesitosparami.blogspot.mx/2015/11/el-dia-mundial-de-la-diabetes-mis.html

17 años con Diabetes ¿Tengo algo que festejar este día?

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31 de octubre de 1998. Era día de Halloween. En la cuidad en donde yo vivo se acostumbra ese día que todos los niños usen un disfraz de terror, (de bruja, monstruo, esqueleto, etc.), y salgan a la calle a pedir dulces. Cuando era niña, el 31 de octubre, era uno de mis días favoritos, me encantaba pensar en el disfraz que me pondría, y salía con todas mis primas a pedir dulces por la colonia, juntábamos montones. Era muy divertido.

Pero el 31 de octubre de 1998 todo cambió. Ese día tenía 9 años, no me disfrace, no salí a pedir dulces; y en cambio, me sentía mal. Mis padres me llevaron a una consulta con un endocrinólogo, mi glucosa estaba en 500, me llevaron a internar al hospital y fui diagnosticada con diabetes tipo 1. No volví a salir en Halloween a pedir dulces.

Hoy es 31 de octubre del 2015, y cumplo 17 años viviendo con diabetes tipo 1.  Ha sido una experiencia única. En estos años, he aprendido mucho, y vivido, desde situaciones dolorosas, tristes, de impotencia, hasta momentos de alegría, de éxito, de inspiración.

Así como solo sentir tristeza no es “depresión”, tampoco por haber tenido momentos difíciles con la diabetes, quiere decir que mi vida ha sido solo “difícil” o “terrible”. Ha sido una vida que me ha llenado de inspiración. A mirar desde una perspectiva muy diferente los sentimientos, y a valorar cada detalle hermoso de mi vida.

Sé que para algunos no es ocasión de festejar la fecha de su diagnóstico, es muy común que no olvidemos ese momento. Ese día, en que primero tratamos de negar nuestra realidad, de evadir la diabetes que llegó sin avisar, y sin pedir permiso; hasta que un día sabemos que no la podemos esquivar más, y la enfrentamos.

¿Qué si tengo algo que festejar este día? Sí, mucho. Este día, aunque ya no salgo a pedir dulces con mis primas, sigue siendo una fiesta. Una fiesta con mis padres, familiares, amigos. Porque gracias a esta diabetes se forjó mi carácter, aprecio más el cariño de mis seres queridos, soy más sensible, empática, y muy fuerte.

Lo que me gustaría que recordaran, especialmente, en los momentos difíciles, cuando nos cansamos, y sentimos que es duro lidiar con la diabetes todo el tiempo, cuando se agotan nuestras energías, y pensamos que no lograremos vivir un día más con diabetes, recuerden que ya lo han estado haciendo desde tiempo atrás. Que no están comenzando nada nuevo, ustedes mejor que nadie conoce a su propia diabetes, con el paso de los años uno aprende bien a conocerla, y si te sientes demasiado cansado, intenta y prueba cosas nuevas, nada va a cambiar si sigues haciendo exactamente lo mismo.

Al menos para mí, cada 31 de octubre, hay mucho que celebrar. Y pienso que ustedes también podrían hacerlo, es motivo de festejar esta fecha para los que Hemos Decidido enfrentar esta diabetes, y aprender a vivir con ella. Los que nos pusimos a estudiarla, a conocerla, a platicarla, los que no nos avergonzamos de mostrarla, los que día con día con mucho valor decidimos hacer y tomar las mejores decisiones para nuestro cuerpo y salud.

Definitivamente creo que el decidir estar bien, y Vivir se debe festejar.