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Educadores en Diabetes

Los educadores en diabetes son parte indispensable del tratamiento de la diabetes. Ellos son quienes brindan la educación en diabetes, que bien sabemos sin educación no hay tratamiento que valga la pena.

Y estas frases las escuchamos por todos lados: “el verdadero tratamiento de la diabetes es la educación”, “la educación en diabetes es el tratamiento mismo”, “lo que mata no es la diabetes, es la falta de educación”, y todos parecen estar muy de acuerdo con estas frases; pero  a la hora de la acción, todos parecen hacer lo contrario, y no se le da su lugar al educador en diabetes.

Al menos yo observo en México que queremos reemplazar el lugar del educador con el de la enfermera, o la nutrióloga, etc.; pero esto No es suficiente. Da vergüenza como en algunas instituciones los pacientes llegan a su consulta por ejemplo de psicología, sin saber qué tipo de diabetes tiene, o si la diabetes tiene cura. Es inhumano.

Creo que si hay muy buenos educadores en diabetes, pero falta más acción. Veo a muchos educadores, justamente sin educar. Y educar implica todo lo que es Diabetes, no solo los temas más actuales o tecnología.

Hace poco que comencé una Fundación para educación en diabetes, es un trabajo maravilloso. Cambiar la vida de familias enteras no tiene precio. Para mí, es mi pasión educar en diabetes. Y que mucha gente no tenga que vivir lo que yo tuve que vivir cuando era una niña pequeña con diabetes tipo 1.

Educando en técnica correcta de inyección

Y me pregunto ¿Dónde están los educadores?, algunos solo sentados sabiendo que tienen una gran información, pero sin compartir. Aquí en México, hay que empezar con la educación desde lo más esencial, desde los tipos de diabetes, alimentación, técnica de aplicación correcta de insulina, lipodistrofia, etc. Aunque lo tengas que repetir una y otra vez, justamente este es Nuestro trabajo.

Educando a una familia completa sobre diabetes tipo 1

Educando a una familia completa sobre diabetes tipo 1       

brindando educación en diabetes y asesoría psicológica

Brindando educación en diabetes y asesoría psicológica

Y es que tener una gran información, también incluye una gran Responsabilidad, y no todos la saben manejar.

“La falta de educación en diabetes tiene un Costo muy alto, y Nadie lo debería de pagar”.

Dulce guerrera con diabetes tipo 1

Dulce guerrera con diabetes tipo 1

La enfermedad más común en México, y la más desconocida

Y ese día lo cambió todo, mi dirección y mi rumbo. Mi enojo, tristeza, dolor, impotencia y desesperación se convirtieron en sed de justicia, y esos sentimientos afinaron mi meta en esta vida: ser la voz de quienes vivimos con diabetes, de volver a levantarlos, de luchar por lo que merecemos, de educarlos, de ser tratados con dignidad y respeto.

Vi su rostro de cansancio, su cuerpo desgastado, y pude sentir su dolor, su impotencia, sus grandes pérdidas. No hay palabras para describir la conexión. Solo sentí todos sus sentimientos en mi alma, hasta la última célula de mi cuerpo pudo percibir su dolor. Me imagino, que fue tan grande la conexión, porque ese dolor yo ya lo he sentido, y vivido.

A pesar de ser México un país con un alto porcentaje de personas que viven con diabetes, ésta sigue siendo invisible. Qué ironía, la enfermedad más común, y la más desconocida al mismo tiempo. Cuantos saben realmente qué es la diabetes, que son sumamente diferentes los tratamientos y manejos de la diabetes tipo 1 y 2, los efectos secundarios de los medicamentos, o que una simple infección puede ser una bomba en algunos tratamientos de la diabetes. La respuesta, es que solo muy pocas personas lo saben, incluyendo a profesionales de la salud. Y de esta manera, día con día, mueren o se ocasionan grandes pérdidas irreversibles a personas que viven con diabetes.

Esto me pasó con el Señor J. Después de meses con una fuerte diarrea, y con un peso de 33 kg, por fin llegó a pesar 39 kg, y lo veía hablar. Pero quedaron cicatrices profundas en su cuerpo, y en su alma, y se reflejaban en sus ojos. Dolor, mucho dolor, era lo que veías y sentías cuando él estaba cerca. Lo que sucedió al señor J. fue que una fuerte diarrea lo atacó, y su glucosa (como en toda infección) se descontroló, los valores aumentaron hasta 500 de glucosa.

Iba con un médico, no había mejoría, iba con otro, con otro, y con otro. Pero todo seguía igual, la diarrea seguía muy fuerte, y la glucosa igual de descontrolada. Excepto, porque con cada día que pasaba el señor J. iba perdiendo prácticamente toda su vida. Su cuerpo se desgastaba día con día, hasta llegar a los 33 kilogramos de peso. Tenía 57 años, pero parecía de 80 años. Perdió todo su dinero en médicos, vendió sus herramientas con las cuales podía trabajar, su coche, objetos de valor, pertenencias. Ahora tiene que pedir refugio en la casa de sus hijos,  que se cansan, y lo mandan a otro lado, lo corren sutilmente. Su esposa también está cansada y desgastada. El último recurso que le queda es pedir ayuda a sus hermanos.

Y se llegó a esta situación porque en cuatro meses, ningún médico pudo controlar la diabetes del paciente, y tampoco su diarrea. Solo atacaban a la “diabetes” con metformina, que tiene justamente como efecto secundario diarrea. Una verdadera locura. Un buen tratamiento hubiera sido atacar la diarrea con antibióticos, y la diabetes con insulina. Pero nadie pudo, ni supo hacerlo.

Y mientras los doctores se debaten en su ego, diciendo que no se equivocaron; una persona lo perdió todo. Perdió su dinero, pertenencias, casa, coche, trabajo, calidad de vida, unión familiar. Y a su edad, tendrá que volver a empezar.

¿Cómo le llamo a esto? ¿Cómo se le puede nombrar a esto? ¿Suerte? ¿Destino? ¿Qué todos los cuerpos son diferentes?

Yo no creo en ninguno de éstos. Yo lo llamo injusticia, negligencia, ignorancia, y sobre todo, falta de educación en diabetes.

Lo vuelvo a repetir, que ironía tan más tonta, la enfermedad más prevalente en México y la más desconocida: La diabetes. ¿En realidad será la diabetes “mortal”, o los humanos con su ignorancia la convertimos en ello?

No permitamos que estas historias se sigan repitiendo, aportemos todos nuestros granitos de arena por educación y accesos para mejores tratamientos para la diabetes.