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“Revertir la Diabetes”, y sus implicaciones psicológicas.

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Estoy segura que si vives con diabetes, en más de una ocasión habrás escuchado que la diabetes “Se Puede Revertir o Curar”, tu corazón de seguro se agitó, y sentiste que una fina esperanza abrigaba tu ser, ¿No sería realmente maravilloso despertar un día, abrir los ojos, y poder comprobar que No tienes diabetes, que ya no tienes que hacer ese molesto monitoreo, o las pruebas de laboratorio, y que de pronto ya no tienes que contar carbohidratos o revisar lo que comes? Sí, yo lo creo y lo digo: Sería Maravilloso; pero no es real Aún. Todos abrigamos esa esperanza, y eso no es equivocado; el único error sería creer que la diabetes se puede curar, o revertir en este momento actual.

Me duele como a ti, y por eso te lo digo y te lo repito: La diabetes No tiene Cura, muchos menos es Reversible. Sé que desearías tanto como yo que la hubiera, pero tendremos que esperar un poco más de tiempo, la ciencia aún no la ha encontrado.

Hay todo un proceso psicológico para comprender esto, y muchas teorías, y la que más me gusta a mi es la teoría del duelo.

Así que si eres de Recién diagnóstico, déjame decirte que te entiendo perfecto. Comprendo tu dolor, tu rabia, tu tristeza, y tienes todo el derecho de sentirlo. ¿Quién querría vivir con diabetes? Yo creo que Nadie. Y está bien darse un tiempo, antes que tomar decisiones equivocadas. Informarse te ayudará a lidiar más fácil con esta etapa.

En estos momentos es cuando apenas tu mente está tratando de “creer” que tienes diabetes, y espera, además….Que no se irá, ¿Pero cómo? ¿Cómo es esto posible si tú te sientes perfectamente bien, sin absolutamente ninguna molestia? Aunque en algunos casos, el cuerpo no de ninguna señal de que algo no anda bien, no quiero decir que realmente estas bien. Allá dentro de tu cuerpo pasan cosas que no son visibles a los ojos, pero tienes que tener la certeza, de que esa azúcar “extra” que está en la sangre sin alimentar correctamente a tus células, seguro que está haciendo algunos estragos no muy buenos para tu salud.

Ahora te la presento, esta etapa (normal en todos los que han perdido o ha cambiado algo radicalmente en sus vidas) se llama Negación. Muchas personas después de haber recibido el diagnóstico se mantienen en esta etapa durante muchos años. Y entorpece más cuando no reciben o no buscan educación en diabetes adecuada.

Hay varios tipos de Negación, los principales son: negar la realidad de la pérdida (negar que se tiene diabetes), negar el significado de la pérdida (se minimiza la pérdida, y uno puede convencerse de: “yo me siento muy bien” “yo no tengo síntomas”) y el tipo de negación más importante para este artículo: Negar que la diabetes es incurable.

Creemos en la trampa de que la diabetes se puede curar, porque está opción es la que nos deja más tranquilos y reduce más nuestra angustia, y sentimientos de tristeza. Pero no servirá de nada, a largo plazo. Aquí en esta etapa es cuando podemos llegar a aferrarnos a utilizar curas o productos “milagrosos” que dañan la salud. Y quiero que quede muy claro: La esperanza de poder curarse es un sentimiento normal, sobre todo en una persona que ha sido recién diagnosticada. Sin embargo, si tenemos esta esperanza siempre y de una manera crónica, sería recomendable visitar un psicólogo.

Aceptar la realidad de que la diabetes no tiene cura, lleva tiempo porque implica no sólo una aceptación intelectual sino también emocional.

Una persona puede estar consciente intelectualmente, de que tiene diabetes; pero necesitará tiempo para que en el plano emocional o afectivo esta información se considere verdadera.

Ahora que ya expliqué toda la parte teórica, entenderán mejor porque algunos somos tan vulnerables o más susceptibles a caer en las trampas de estas “curas milagrosas” que día con día juegan con nuestra esperanza y sueño más anhelado por todos los que vivimos con diabetes: que haya una Cura.

Sé que no es sencillo, nadie ha dicho que lo sea. Pero el primer paso para adaptarnos a vivir con diabetes, y tener una vida con calidad, es aceptar la premisa de que la Diabetes No tiene cura, y aunque nuestras emociones nos intenten convencer de que si tiene, y es una tentación bastante fuerte, nuestro intelecto puede más; si lo cultivamos y lo hacemos crecer. Antes de tomar cualquier decisión, primero infórmese.

Yo igual que tú, espero ansiosa a que llegue la Cura. Esperémosla de la mejor manera posible, cuidando y respetando nuestra diabetes. Haciéndonos a la idea, que no se irá, y que aunque, puede doler, no hay mejor camino. Detrás de la lluvia, siempre hay un arcoiris.

Para trampas, y personas que intentan jugar con tu esperanza: ¡No hay mejor medicina que la Educación en Diabetes!

Para mayor información, comparto los escritos de mis colegas de #diabetesLA sobre este mismo tema:

Tanya Hernández: http://sugarfreekidspr.org/de-revertir-la-diabetes-y-otras-falacias/

Paulina Gómez: http://paudulcemadre.blogspot.cl/2015/08/revertirladiabetes-cuando-alguien-le.html

Carolina Zárate: http://blogdiabeticotipo1.blogspot.cl/2015/08/revertir-la-diabetes-la-diabetes-no.html

Melissa Cipriani: https://conextradeazucar.wordpress.com/2014/04/11/de-curas-y-remedios-magicos/

Claudia Longo, Diabetes Bariloche: http://diabariloche.blogspot.cl/2015/08/revertir-la-diabetes-un-deseo-ofrecido.html

Mariana Gómez: http://www.dulcesitosparami.blogspot.mx/2015/08/revertir-la-diabetes-no-caigas.html

Mila Ferrer: http://jaime-dulceguerrero.com/podemos-revertir-la-diabetes-no-pero-si-podemos-revertir-la-ignorancia/

Marcelo González: http://www.midiabetes.cl/blog/2015/08/revertir-la-diabetes-yo-paso/

Elena Sainz: http://www.educadies.com/2015/08/18/revertir-curar-o-tratar-diabetes/

 

 

 

La Negación, un Arma de dos filos

La Negación, un Arma de dos filos

 

Saben ¿qué es la Negación?

Primero que nada les cuento que todos tenemos Mecanismos de defensa, que como su nombre lo dice, son mecanismos inconscientes que nos defienden o nos ayudan a lidiar con emociones, pensamientos o situaciones que percibimos como amenazas. Algunos bastante primitivos, y otros más maduros.

Entre ellos está la Negación, es uno de los más primarios mecanismos de defensa. Y es normal que se presente ante situaciones de crisis, o muy intensas; en donde se rechaza lo que está pasando en la Realidad. No lo creemos, No lo sentimos. La mente se engaña y se convence de que es un error. Es muy común que suceda, por ejemplo, cuando recibimos una noticia impactante: que alguien muy cercano a nosotros falleció, o se fue, que nuestra pareja nos engañó, etc.

Y también….ante el diagnóstico de un padecimiento, como la Diabetes.

Es muy común que cuando nos acaban de dar el diagnóstico, no lo creemos, recurrimos a hacernos más de un análisis o prueba para comprobarlo, u otros simplemente hacemos como si el médico no nos hubiera dicho nada y continuamos con nuestras vidas.

Ahora, ¿por qué será un arma de dos filos?

No se puede decir que la Negación, es completamente “buena o mala” o “positiva o negativa”; sino que algunos autores (Lazarus y Folkman, 1984) mencionan que más bien se trata del contexto, o de la situación en que se trate.

La negación puede ser adaptativa en las siguientes situaciones:

En el momento del diagnóstico, cuando el dolor es más intenso, y parece que nos saturan de información, que tenemos que recibir porque de ello depende nuestra vida.

Incluso nos puede ayudar a no activar las hormonas del estrés y toda su activación fisiológica en el cuerpo, lo cual puede ayudarnos a ser más eficientes en encontrar soluciones.

O cuando nos encontramos ante un cambio repentino, en el mismo tratamiento de la Diabetes (por ejemplo utilización de insulina, probar un nuevo medicamento, sospecha de alguna complicación, etc.)

Y puede ser bastante peligrosa, cuando se convierte en Evasión, y ya no es algo temporal, sino que ya se convierte en el camino que decidimos tomar.

En estas situaciones la Negación, nos ayuda a no toparnos con nuestros sentimientos de dolor, angustia, ante nuestra pérdida. Así que mejor creo que no tengo nada, o que la Diabetes no me hará nada, para no admitir que me duele.

O para negar los sentimientos de culpabilidad que pueden ir asociados. Porque a veces, de alguna manera inconsciente, creemos que nosotros mismos somos los responsables de tener Diabetes, y eso es muy doloroso admitirlo  a nivel consciente.

Les puedo asegurar que a nadie nos gusta sentir dolor, tristeza…pero cuando empezamos a comprender que es un sentimiento humano, que forma parte de la vida, y que nos ayuda a crecer; lo podemos ver, sentir y afrontar de una manera muy diferente.

No hagamos de la Negación nuestra excusa para No afrontar la Diabetes.

Duelo y Diabetes

¿Se han puesto han pensar en todo lo que perdemos a lo largo de la vida? Todos los días perdemos algo. Cada día miles de células mueren, un amigo se va, un familiar fallece, cambiamos de casa, de trabajo, etc. En todos los días podemos perder algo. La cuestión está en el sentido que le damos a esa pérdida.

¿Qué pasa con la Diabetes? ¿Perdemos algo? Para la mayoría, al principio sí, después podemos convertir esa pérdida en una ganancia, en algo mejor; pero eso requiere tiempo, constancia, esfuerzo…Podemos perder nuestra seguridad, tranquilidad, estabilidad económica, paz, sentir a nuestro cuerpo diferente, tener que hacer cosas diferentes; tales como alimentación, ejercicio, medicamentos o aplicación de insulina. Pero vuelvo a repetir, esa pérdida depende del sentido que nosotros le demos.

Ya Freud (1917) definía un proceso de duelo, como una reacción frente a la pérdida de una persona amada, o de una abstracción que haga sus veces, como un ideal, la libertad, etc… O también tenemos la definición de Jorge Bucay (2004), él menciona que es el proceso normal de elaboración de una pérdida, tendiente a la adaptación y armonización de nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad.

Hay algo en común que tienen estas dos definiciones, y es la palabra: “pérdida”, es justo lo que caracteriza a un proceso de duelo. Eso que nos arrancan, que nos quitan, que nos cambian de un momento a otro, sin preguntarnos, sin avisarnos, y muchos menos sin comprendernos. Otro punto que es crucial, es que en la definición de Bucay, menciona “nueva realidad”; y es una característica esencial del Duelo. Es una nueva realidad que se nos impone, que no pedimos pero ahí está, y no se va a ir…es un cambio definitivo, lo queramos o no… es por eso que causa Dolor….si, es normal que Duela.

¿Qué perdemos? Para todos es algo diferente, pero es un cambio, eso es seguro. Y depende de nosotros en que lo transformaremos.

¿Qué pasa cuando estamos en un proceso de Duelo? Son varias cosas; lo primero que tenemos que saber y aceptar es que habrá Dolor, mucho dolor, de hecho, no se puede hablar de un duelo si no se incluye este término, y puede ir acompañado de rabia, de tristeza, de desesperanza. Incluso, a veces, es tanto el dolor, que algunos mejor lo Negamos, es un mecanismo de defensa básico, que tenemos todos los seres humanos, el dolor es tan intenso, que es mejor evadirlo y negarlo (hacer como si nada estuviera pasando realmente).

Hay pérdida de interés por lo que pasa en el mundo exterior, es decir, nuestra mente no se puede concentrar en otra cosa que no sea en “tengo Diabetes”, y parece que todo a nuestro alrededor se detiene, ya nada tiene sentido, nuestro mundo empieza a girar en otra dirección, y tenemos ganas de gritarles a todos: ¿Qué no entiendes? ¡Tengo diabetes! Pero no, muy pocos nos comprenden, y al contrario, nos exigen que en el mismo momento en que nos acaban de diagnosticar aprendamos a comer diferente, a tomar medicamentos, a inyectarnos insulina, y nos volvamos expertos en diabetes. Es una pérdida total de interés por la vida, algo que se conoce como vacío y empobrecimiento del Yo.

Hay cuatro tareas primordiales en un proceso de Duelo: primero aceptar la realidad de la pérdida, que es irreversible. No hay vuelta atrás, si, Tienes Diabetes. Después déjate vivir el Dolor, quítate esa idea errónea de que sentir dolor, tristeza, es malo; es lo más normal que tengas estos sentimientos ante una pérdida. Aunque muchos no lo entiendan, y no puedan percibir la magnitud de tu dolor. Luego sigue la Adaptación al medio ambiente sin lo perdido, es cuando comenzamos a hacer algo, nos damos cuenta que con llorar no será suficiente, y que no solucionaremos nada, llega el momento de levantarse, y de pedir ayuda, acudir al médico, etc. Y finalmente reinvertir nuestra energía, que es la parte más maravillosa.

Una vez, cuando sentí un dolor muy intenso, una persona me dijo que lo utilizara. Yo me quede estupefacta. ¿Qué lo utilizara?, vaya locura, pensé. ¿Cómo podría utilizarlo?, pues canalízalo; me dijo, construye algo mejor con todo ese dolor y enojo que sientes. Y lo comencé hacer.

Me puse a pensar en todas las personas que han tenido pérdidas mayores que las mías. Me enfoqué en lo que gané con la Diabetes: conocer gente maravillosa, trabajar y ayudar con mis pacientes conectándome con su dolor. El amor de mi vida que pude conocer gracias a la Diabetes. En fin, hermosas ganancias.

Así que cada que me enojo, cada que siento furia y rabia en mi corazón, primero me permito sentirlo; y después hago algo aún mejor, transformo esa energía en algo productivo, en algo valioso. ¿Cómo qué?, escribir, escuchar, cambiar la vida de una persona, mejorar mi trabajo, amar a mi familia. Todos tenemos esta capacidad, a fin de cuentas siempre nos estamos transformando. No somos solo una constante. ¿Tú que haces?