Archivo de la etiqueta: salud

Aún se habla de Diabetes como si fuera Muerte

Hace unos días asistí a un Congreso de Diabetes en México. Aprendí y comprendí más acerca de cuestiones biológicas de la diabetes, y también, lamentablemente me di cuenta que para la mayoría de los profesionales de la salud, a pesar de los años y de los avances, ellos siguen viendo a la diabetes como muerte.

Dicen “diabetes” y las principales asociaciones son: Muerte, Complicaciones, Dolor y Discapacidad. ¿Acaso no se dan cuenta del mensaje que dan cuando hablan así de la diabetes? ¿No se dan cuenta que solo producen miedo, desinterés, y apatía para los que viven con diabetes? ¿Intentan ser Realistas? Cuando se quiere ser Realista, no solo se ve lo negativo, sino también lo positivo, e insisto en este punto, ¿por qué nadie habla de una vida normal con diabetes? De lo que puedes aprender viviendo con diabetes, de las ganancias, etc.

Lo que está matando a millones de personas en México, No es la Diabetes, es la Ignorancia, la falta de capacitación, la falta de tiempo que tienen los profesionales de salud para con sus pacientes. Y una adecuada atención integral, es decir, no basta solo con ver al médico, se necesita también un nutriólogo y un psicólogo. Hablan de nosotros, quienes vivimos con diabetes, como si solo fuéramos Costos, si nos vieran como “personas”, como lo que realmente somos, cambiaría la perspectiva, y la Diabetes también.

Muchos dicen que es culpa del propio paciente que No sigue las indicaciones, pero, ¿Cómo se le enseña al paciente, cómo si solo fuera una máquina?, ¿Se le da toda la información completa? ¿Se le acompaña y se le da tiempo para superar las cuestiones psicológicas? ¿Se le escucha o solo se le dan indicaciones?

En las conferencias escuche decir que el gobierno está trabajando excelentemente en la diabetes, que tenemos uno de los mejores programas de salud y prevención. Que resultado de esto, son el programa Chécate, Mídete, Muévete, o el impuesto al refresco. Dice el gobierno que conoce con profundidad y exactitud a la diabetes. La realidad es que me asuste muchísimo cuando escuche eso, sinceramente Yo no creo que conozcan a la diabetes en lo más mínimo.

Y lo más preocupante, cuando las personas creen conocerlo todo de un tema, ya no buscan más, se cierran porque creen que ya lo saben todo. Y eso sentí cuando escuche a hablar de esa manera a esa persona. Me dio más miedo, que seguridad.

La diabetes es mucho más que solo “tome su medicamento, tenga una buena alimentación y haga ejercicio”. Porque detrás de esas simples frases hay un mundo de Educación que no se da a conocer al paciente.

Dijeron que es un problema de “todos”, pues perfecto vamos a trabajar todos juntos. Escuchen a los pacientes, escuchen sus necesidades. No solo hagan lo que ustedes creen que es mejor para ellos, pregúnteles, y estudien realmente a la diabetes.

Se habló mucho de prevención, y ¿qué pasa con los que viven con diabetes tipo 1? La diabetes tipo 1 no se puede Prevenir. ¿O solo por ser minoría se nos va a ignorar y dejar morir?

Tomando en cuenta los tres tipos de prevención en la salud, creo que solo se basan en la prevención primaria; es decir, hacer algo antes de que aparezca la diabetes. Pero esto es solo factible para la diabetes tipo 2.

O bien intentan también intervenir en la prevención terciaria, proporcionando atención y procedimientos carísimos como cirugías; para atender las complicaciones (retinopatía, neuropatía e insuficiencia renal). Los costos son muy grandes.

Y me pregunto, ¿nadie se ha cuestionado por hacer más por la prevención secundaria? Y esto, nos incluiría a ambos tipos de diabetes. Invertir en buenos tratamientos, en educación, en capacitar a los profesionales de salud, en crear hospitales y centros para quienes viven con diabetes. Esto reduciría increíblemente los costos. Y probablemente, la diabetes dejaría de implicar “las primeras causas de muerte”.

No es la Diabetes lo que nos está matando, es la falta de atención, la falta de escucha, la ignorancia, la falta de capacitación. En una sola frase: No es la Diabetes los que nos está matando, es la Falta de Educación.

17 años con Diabetes ¿Tengo algo que festejar este día?

12204857_10153123937221837_2074554499_n

31 de octubre de 1998. Era día de Halloween. En la cuidad en donde yo vivo se acostumbra ese día que todos los niños usen un disfraz de terror, (de bruja, monstruo, esqueleto, etc.), y salgan a la calle a pedir dulces. Cuando era niña, el 31 de octubre, era uno de mis días favoritos, me encantaba pensar en el disfraz que me pondría, y salía con todas mis primas a pedir dulces por la colonia, juntábamos montones. Era muy divertido.

Pero el 31 de octubre de 1998 todo cambió. Ese día tenía 9 años, no me disfrace, no salí a pedir dulces; y en cambio, me sentía mal. Mis padres me llevaron a una consulta con un endocrinólogo, mi glucosa estaba en 500, me llevaron a internar al hospital y fui diagnosticada con diabetes tipo 1. No volví a salir en Halloween a pedir dulces.

Hoy es 31 de octubre del 2015, y cumplo 17 años viviendo con diabetes tipo 1.  Ha sido una experiencia única. En estos años, he aprendido mucho, y vivido, desde situaciones dolorosas, tristes, de impotencia, hasta momentos de alegría, de éxito, de inspiración.

Así como solo sentir tristeza no es “depresión”, tampoco por haber tenido momentos difíciles con la diabetes, quiere decir que mi vida ha sido solo “difícil” o “terrible”. Ha sido una vida que me ha llenado de inspiración. A mirar desde una perspectiva muy diferente los sentimientos, y a valorar cada detalle hermoso de mi vida.

Sé que para algunos no es ocasión de festejar la fecha de su diagnóstico, es muy común que no olvidemos ese momento. Ese día, en que primero tratamos de negar nuestra realidad, de evadir la diabetes que llegó sin avisar, y sin pedir permiso; hasta que un día sabemos que no la podemos esquivar más, y la enfrentamos.

¿Qué si tengo algo que festejar este día? Sí, mucho. Este día, aunque ya no salgo a pedir dulces con mis primas, sigue siendo una fiesta. Una fiesta con mis padres, familiares, amigos. Porque gracias a esta diabetes se forjó mi carácter, aprecio más el cariño de mis seres queridos, soy más sensible, empática, y muy fuerte.

Lo que me gustaría que recordaran, especialmente, en los momentos difíciles, cuando nos cansamos, y sentimos que es duro lidiar con la diabetes todo el tiempo, cuando se agotan nuestras energías, y pensamos que no lograremos vivir un día más con diabetes, recuerden que ya lo han estado haciendo desde tiempo atrás. Que no están comenzando nada nuevo, ustedes mejor que nadie conoce a su propia diabetes, con el paso de los años uno aprende bien a conocerla, y si te sientes demasiado cansado, intenta y prueba cosas nuevas, nada va a cambiar si sigues haciendo exactamente lo mismo.

Al menos para mí, cada 31 de octubre, hay mucho que celebrar. Y pienso que ustedes también podrían hacerlo, es motivo de festejar esta fecha para los que Hemos Decidido enfrentar esta diabetes, y aprender a vivir con ella. Los que nos pusimos a estudiarla, a conocerla, a platicarla, los que no nos avergonzamos de mostrarla, los que día con día con mucho valor decidimos hacer y tomar las mejores decisiones para nuestro cuerpo y salud.

Definitivamente creo que el decidir estar bien, y Vivir se debe festejar.

El Regreso

18913_10152865889001837_3595989703060247475_n 11220908_10152865888851837_993130114373902555_n

 

Aquí estoy de nuevo. Sé que pasó un largo período de tiempo. No es que no quisiera escribir, o que no se me ocurriera nada; sino que estaba terminando algo muy importante en mi vida: La Maestría. Para seguir cumpliendo mis metas y mis objetivos, para poder escribir mejor por ustedes, era importante cerrar ese ciclo.

En realidad, no cerré nada, me doy cuenta que apenas es el comienzo de mucho más estudio, y francamente siento todo lo contrario, que cada vez sé menos en comparación con la inmensa realidad de conocimientos que existen. Ahora entiendo perfecto a Sócrates, y su perfecta frase: “Sólo sé que no sé nada”, que NO se refiere a que no sabe nada, sino a que no se puede saber nada con absoluta certeza.

Les comparto también que pude terminar mi Tesis, fue todo un reto, y tengo que admitir que muchas veces dudé de que pudiera llegar hacerlo. Pero algo dentro de mí me convencía de que lo haría, porque así lo había decidido. Tener dos trabajos, más la maestría, y por supuesto más la Diabetes, fue duro. Fue cansado, lloré muchas veces, me desvelé, llegué a un nivel de hemoglobina de 7.0% que no había tenido en años, me caía y me volvía a levantar. Dolió bastante el recorrido; pero no sufrí, lo disfruté a cada momento. Y en este instante, no hay nada que me enorgullezca más. ¡Lo logré! ¡Quiero gritarlo al mundo entero!

La determinación es importante, desde que comencé la maestría estaba decidida a lograrlo, me visualizaba terminándola, y aunque me costó mucho así lo hice.

Quiero decirles que la Diabetes no es ninguna limitación. Las limitaciones las crea uno mismo, se las pone uno mismo. Me da mucha tristeza cuando aún se de personas que creen y se aseguran mediante actos fallidos, de que la Diabetes les impide hacer lo que en realidad les gusta. Todo depende de cómo lo veas, de la Actitud que decidimos tener ante las situaciones que vivimos a diario.

Justamente hace poco, estuve escuchando a varias personas decir: “”con salud lo tienes todo” “no pasa nada, mientras se tenga salud” “hay no, lo bueno que yo no tengo ninguna enfermedad” “la vida no se detiene mientras haya salud”….y me preguntaba yo: ¿Es enserio? ¿Ósea que la vida se detiene por tener una enfermedad? ¿Entonces, ya no tiene sentido mi vida o lo que haga porque tengo diabetes?

Qué triste pensar así. Qué triste solo medir el valor de tu vida por la “salud” lo cual es completamente subjetivo. Ya que una persona “sana” puede sentirse completamente enferma, y al mismo tiempo, una muy “enferma” puede sentirse perfectamente bien. Mi vida no vale más, ni menos por tener Diabetes. Yo le doy el sentido que yo quiero que tenga.

Mucho de esto viene de la Cultura. De nuestros abuelos, y generaciones más atrás, que nos siguen repitiendo que lo más importante es tener salud. Y Por esto, cuando nos diagnostican diabetes, artritis, tiroides, etc.; sentimos que ahí nuestra vida se detiene y se termina, sentimos que ya no tiene ningún valor, e incluso declaramos que vamos a morir. Definitivamente, todos moriremos; pero no necesariamente por esos diagnósticos, o al menos que nosotros así lo decidamos.

Hago una mención, que creo yo que puede ser valiosa para ejemplificar de lo que hablo. Hace poco vi la película de: “La teoría del todo”, que relata la vida del científico Stephen Hawking, desde los 20 años de edad fue diagnosticado con un tipo de esclerosis, que lo ha ido inmovilizando con el paso de los años; le dijeron que solo viviría dos años, pero él decidió vivir muchos más. Y digo decidió, porque creo firmemente que mucho tiene que ver nuestra actitud, voluntad y entereza en este tipo de enfermedades. La mente tiene un poder inimaginable.

Un detalle que me sorprendió fue cuando el doctor fríamente le dio su diagnóstico, y le hablaba de todo lo que el perdería, él se enfocó en lo que No perdería, y le preguntó al doctor: “¿y mi cerebro?”, y éste contestó: “estará intacto”. Para él fue más que suficiente. Y claro que le dolió, y se enojó, pero lo sintió  para después seguir, y decidir continuar con su vida, que estuvo llena de éxitos.

El cerebro de todos nosotros que vivimos con diabetes está intacto. ¿Por qué siempre nos hablan de lo que vamos a perder? Y que ni siquiera tienen la certeza de que lo perderemos, pero no los dan como un hecho “te quedaras ciego, te amputaran los pies…” ¿Por qué nadie nos habla de lo que ganaremos? ¿Por qué no nos dicen que también aprenderemos?

Pues yo se los digo: he ganado disciplina, constancia, perseverancia, he aprendido a creer y confiar en mí, a escuchar cómo me habla mi cuerpo y me da señales, ha crecido mi empatía, mi escucha, mi valor, veo el dolor de una diferente manera, incluso la vida misma, tengo mejores hábitos de salud, he aprendido de alimentación lo que jamás me imagine conocer, he conocido a personas maravillosas en todo el mundo, y lo mejor: vivir con diabetes es un aprendizaje constante, en todos los sentidos, y yo amo aprender, para después poder enseñar.

¡Gracias Diabetes!

¡Gracias a ustedes!

¡Adiós maestría, bienvenido nuevo camino de aprendizaje!